LIFE
Miras hacía el horizonte buscando una respuesta que nunca llega,
Una respuesta insoluta sin precio y, a la vez, demasiado cara.
Cuando miro hacía el horizonte
encuentro tu rostro en la bóveda gris;
El sol se oculta tras ella y sus rayos sobre salen con ráfagas de luz.
Un violín distante, el chelo que llora
y un piano que canta con el viento,
El rumor persistente de la vida
alrededor.
¿Somos tan ignorantes que no podemos
ver lo que tenemos en frente?
¿La vida es tan poca como para no
prestar atención?
¿Cuándo nos convertimos en seres sin luz que absorben la vida y,
en precaria situación, parecemos sanguijuelas
listas para chupar de las venas de ella?
Hoy el día anuncia tormenta, sin razón
y sin luz en el rostro de la gente.
Todos con aburrimiento estampados en la cara, en unas fauces distantes y
horrendas que absorben la sangre del día.
Hoy es un día de tormenta en una vida
opaca cubierta por una bóveda de sangre y plata.


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